Otra interesante información que proveyó el Dr. Heriberto Espino a "El Panamá América" tiene que ver con los costos de preparación de la sangre. El dijo que la preparación de la sangre antes de utilizarse lleva implícito el tamisaje por enfermedades infecto contagiosas (HIV, Hepatitis B, Hepatitis C y Chagas). Los gastos que lleva preparar una unidad de sangre para ser transfudida (usada) están por el orden de los 80 dólares, manifestó la fuente.
El expresó que "el problema en Panamá es que otros países tienen sociedades comprometidas en el presupuesto de la medicina transfusional, como por ejemplo la Cruz Roja y la Media Luna Roja". Siguió diciendo que existen en el país 23 bancos de sangre, incluyendo los del interior y la capital, ya sean públicos o privados. Pero, añadió que "el Proyecto actual es crear el Hemocentro para unificar o centralizar la producción (extracción, procesamiento, tamisaje y almacenamiento) de la sangre necesaria para el consumo de todo el país.
Por otra parte, es importante señalar que en esta labor se cuenta con el respaldo del gobierno del Japón, a través de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), que precisamente el martes 5 de agosto hizo donaciones del orden de aproximadamente B/.155.000 en equipos especializados de bancos de sangre a la Caja de Seguro Social y al Ministerio de Salud.
Las donaciones que recibió el Hospital Santo Tomás, equipo valorado en 70,000 balboas, incluyeron dos neveras para bolsas de sangre, un congelador de plasma y una máquina de separación de hemocomponentes o de AFERESIS.
Según expresó Naoki Kai, Representante Permanente de JICA en Panamá, estos aportes de su país al nuestro, dentro del esquema de cooperación no reembolsable para la prevención de enfermedades infecciosas, tienen como propósito colaborar en la tarea de garantizar sangre segura para la población que la amerite. Igualmente la JICA apoya en la capacitación de voluntarios panameños en procesamiento de datos y red de bancos de sangre y se contempla respaldo adicional con equipos de computación y software que implica inversiones de alrededor de un cuarto de millón de balboas.