Con seguridad ha escuchado hablar de la menopausia, pero quizás no se ha detenido a pensar cuánto puede afectar su vida porque, después de todo, usted no está en "esa edad". Sin embargo, es posible que su mamá, la profesora de la escuela o su compañera de trabajo estén acercándose a la menopausia o ya hayan pasado por ella, y se encuentren en la etapa del climaterio.
Al ocurrir la menopausia o última menstruación, la mujer entra en etapa de climaterio o etapa no reproductiva, la cual se caracteriza por una deficiencia de estrógenos, o sea, su organismo deja de producir la misma cantidad de estrógenos, o sea, su organismo deja de producir la misma cantidad de estrógenos que producía durante la etapa reproductiva de su vida.
Hoy en día, una mujer relativamente saludable tiene una expectativa promedio de vida de cerca de 80 años, y puede experimentar la menopausia alrededor de los 50 años de edad. Esto significa que pasará cerca de un tercio de su vida en etapa de climaterio.
SINTOMAS A CORTO PLAZO
Uno de los primeros y más molestos síntomas de la deficiencia de estrógenos son los bochornos; una sensación repentina de calor que se esparce por todo el cuerpo, particularmente en cabeza, rostro y pecho. Frecuentemente son acompañados por enrojecimiento de la cara y sudoración, seguido en ocasiones por escalofríos. Los bochornos pueden ocurrir en cualquier momento y pueden interferir con el desempeño diario. Si los bochornos ocurren en la noche (sudoración nocturna) pueden interrumpir el sueño.
Otro síntoma común de la deficiencia de estrógenos es la resequedad vaginal, la cual puede hacer que las relaciones sexuales se tornen incómodas o dolorosas. El tejido de la vagina necesita estrógenos para permanecer lubricado y elástico; cuando los niveles de estrógeno disminuyen, esto puede ocasionar adelgazamiento y pérdida de elasticidad.
La uretra (canal a través del cual la orina es descargada desde la vejiga) y la vejiga responden a los estrógenos, ocasionando su atrofia en algunos casos. Como resultado de ésto, pueden presentarse problemas urinarios, tales como aumento en la necesidad de orinar, dolor o ardor al orinar, descarga de orina cuando se tose o se ríe (incontinencia) o infecciones de vejiga.
Para muchas mujeres, la deficiencia de estrógeno también está asociada a síntomas psicológicos como ansiedad, irritabilidad, pérdida de la concentración, ataques de llanto, cansancio, pérdidas de libido y depresión.
La mejor manera de aliviar los síntomas asociados con la deficiencia de estrógenos es reemplazar los estrógenos faltantes en su cuerpo. La terapia de reemplazo de estrógenos puede tener un impacto positivo en muchos de los síntomas que se presentan a corto plazo reduciendo o eliminando los bochornos, sudoraciones nocturmas y la resequedad vaginal; mejorar la calidad de su sueño, protegerla de las infecciones de vías urinarias y mejorar en forma general su calidad de vida.
ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
Antes de la menopausia, los estrógenos en su cuerpo ayudan a protegerla contra enfermedades cardiovasculares. Debido a esto, las mujeres permenopáusicas tienen menor riesgo de enfermedades cardiovasculares que los hombres. Después de la menopausia, esta protección se pierde debido a la disminuicón de estrógenos en su sangre. De hecho, las enfermedades cardiovasculares son la causa principal de fallecimiento entre las mujeres postmenopáusicas.
La deficiencia de estrógenos también está asociada a cambios en los niveles de colesterol. Esto es por que los niveles colesterol de alta densidad de lipoproteína (HLD) -o colesterol "bueno" disminuyen, y los niveles de colesterol de baja densidad de lipoproteína (LDL) -o colesterol "malo" se incrementan.
Estudios han demostrado que el uso de estrógeno en la posmenopausia puede disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares en una mujer.
OSTEOPOROSIS
La deficiencia de estrógenos también es asociada al desarrollo de osteoporosis, una enfermedad caraterizada por disminución de la masa ósea y un incremento en la probabilidad de sufrir fracturas. Sin los efectos protectores de los estrógenos, la masa ósea disminuye rápidamente después de la menopausia. Como consecuencia, los huesos se vuelven delgados, quebradizos y fáciles de fracturar, siendo las fracturas más comunes las de cadera, columna y muñeca.
Se ha demostrado que el reemplazo de estrógenos reduce el riesgo de fractura de cadera en cerca del 50%. Cuando la terapia se deja, la pérdida de hueso se acelera. Por lo tanto, muchas mujeres después de la menopausia eligen la terapia de reemplazo de estrógenos para obtener mayor protección contra la osteoporosis.
En todos los casos, el tratamiento de los síntomas y los riesgos a largo plazo debe ser cuidadosamente monitoreado por un médico de confianza, ya que cada mujer es diferente y el tratamiento debe ser individualizado. Recuerde que la mujer y su médico deciden juntos el mejor camino a seguir, por eso es importante mantenerse informados.
Muchas mujeres no se sienten cómodas al discutir estos cambios y otras pueden inclusive no saber que los síntomas que ellas padecen son el resultado de la menopausia. Usted puede ayudar a su mamá o amiga informándole sobre los síntomas y riesgos a la salud. Tambíén puede animarla a hablar con su médico o especialista sobre la menopausia y el climaterio y la terapia de reemplazo de estrógenos. Sirva de apoyo para que ellas exploren las diferentes opciones para mantener su salud en forma y prevengan riesgos a futuro.