Kansas ejecutó un concierto casi perfecto. El grupo, que trajo el mejor repertorio de la época dorada del rock progresivo, ejecutó con gran delicadeza y exquisitez melodías que cautivaron a panameños de todas las edades.
En la fiesta se esperaban adultos contemporáneos, pero hubo de todo. Desde niños de 10 y 12 años, adolescentes, chicos de 20 y 30 años, y adultos de 40 en adelante.
La banda invitada para iniciar la fiesta fue el grupo Océano. Aunque la banda no contaba con su alineación inicial, interpretaron temas nuevos y viejos, entre ellos “El cielo es cemento” de su disco Conga Rock; “Yo no puedo ser tu amigo”, “Buscando trabajo”, “Él derramó su amor por ti”, canciones que todos los presentes corearon.
Un violín mágico:
Kansas abrió con el violinista Robby Steinhardt, quien cautivó en casi todo el show por su gran agilidad para tocar este instrumento.
El “set” del violín, acompañado de algunas letras, se extendería por unos 15 minutos. El público maravillado con tal comienzo, esperaba lo mejor.
Los integrantes de Kansas saludaron. “¿Cómo está la ciudad de Panamá?, gracias por venir y recibir al grupo Kansas”, dijo el bajista Dave Hope.
Luego interpretaron “Point Of Know Return”, en la que pidieron a los asistentes que les acompañaran con las palmas, y “On the Other Side“, en la que hicieron un alto para contar que en esta gira han recorrido Argentina, Lima, Perú, Santiago de Chile y ahora Panamá.
Siguieron con “Hold On” y “Dust in the Wind”, tema que puso al público a cantar a todo pulmón. Entre canción y canción, Hope le contaba a los panameños varias anécdotas, y hasta recordó que estaban cumpliendo 35 años de carrera.
Cantaron también “Song for America”, “Iracus (Born on Wings of Steel”, entre otras. Amenazaron con partir, pero el público no se movió, fue momento para cerrar con “Carry On Wayward Son”, uno de los sencillos con los que llegaron a la fama en 1976.
Los asistentes se pusieron de pie en el Anayansi, para despedirlos como se merecen: como una leyenda. Aunque sus voces no se escuchen como hace más de 30 años, el espíritu y la ejecución de sus melodías sigue intacta.