EN EL TEATRO BALBOA, el pianista y compositor panameño Danilo Pérez se convirtió en el primer panameño designado Embajador Nacional de Buena Voluntad del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
La ceremonia estuvo presidida por el director regional del UNICEF para América Latina y el Caribe, Nils Katsberg; la representante de ese organismo en Panamá, Nancy Andrade Castro; la ministra panameña de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, Lonor Calderón y la Ministra encargada de Educación, Sonia de Suárez.
Su tarea es encargarse de los puntos críticos que surjan, o los que son tradicionales como la 180 de San Miguelito, la vía Fernández de Córdoba o la intersección de la vía Ascanio Villalaz con la avenida La Amistad, hasta eliminarlos.
Estas áreas tienen la característica que por la multiplicidad de vías -o paños que van y vienen- y que pueden llegar a ser hasta 12, se transforman en un dolor de cabeza para los conductores en las horas pico, es decir, entre 6 y 9 de la mañana y de 3 a 6 de la tarde.
Según el sargento Chanis, un Regulador tiene que organizarse, estar atento, tener buena vista, coordinación y concentración en lo que está haciendo para que un tranque de horas desaparezca en cuestión de minutos. "De allí en adelante, todo es cuestión de control", recalca.
El reloj tan sólo marca las 6:00 a.m. para que con un pitazo Néstor empiece a "destrancar" las vías, pero además de dejar a cualquiera atento con el ruido, añade un ¡Ponte Vivo! para que los conductores despierten del letargo que produce el sueño de la mañana o el cansancio de la tarde, o bien las conductoras dejen de hablar por celular, maquillarse o leer el periódico.
Según el sargento Chanis, son este tipo de distracciones las que provocan los tranques, por lo que enfatiza en alertar a los conductores para que estén atentos a los cambios de luces en los semáforos.