Basada en la serie de animación japonesa de los años 60 de Tatsuo Yoshida. Speed Racer (Emile Hirsch) nació para las carreras de coches: es agresivo, tiene instinto y sobre todas las cosas, no le tiene miedo a nada.
Speed Racer es un corredor nato, nacido para pilotar coches de carreras. Corre a toda velocidad por la pista, dándolo todo alrededor, por encima y a través de la competición.
Su única competencia es el recuerdo de su hermano, que fue su ídolo, el legendario Rex Racer, cuya muerte en una carrera ha dejado una meta que Speed siente la necesidad de cumplir.
Speed tiene una gran lealtad hacia el negocio familiar de las carreras llevado por su padre, Pops Racer, el diseñador del poderoso bólido Mach 5 que pilota Speed.
Cuando Speed rechaza una oferta muy lucrativa y tentadora de las Industrias Royalton, no solo hace enfurecer al maniático dueño de la empresa, además descubre un terrible secreto: las carreras más importantes están siendo manipuladas.