Dentro del buen comer, las grasas representan un peligro y en la mayoría de las dietas tiende a excluirse, sin embargo, el médico naturista, Roy Miranda, sostiene que no deben eliminarse en su totalidad, sino medir las cantidades que se consumen.
A juicio del médico, es cierto que este nutriente representa una forma de reserva calórica en el organismo, pero también cumple con múltiples funciones; ya que actúa como vehículo de las vitaminas liposolubles y contienen ácidos grasos esenciales para el buen funcionamiento del organismo.
No obstante, el médico recomienda equilibrar su consumo y evitar ingerirlas en horas de la noche.
INGREDIENTES:
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4 libras de costilla
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1/3 de salsa de soya
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1 taza de azúcar morena
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3/4 taza de vinagre
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1/2 taza de jerez
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2 cucharaditas de salsa de ostras
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1 pimento dulce verde en rodajas finas
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1 cucharada de jengibre caramelizado picado
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3/4 taza de trozos de piña
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2 cucharaditas de maicena
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2 cucharadas de agua.
PROCEDIMIENTO:
Cortar las costillas en piezas de cinco centímetros. Colocarlas en un recipiente de hornear y meterlas en el horno precalentado a 325° F (160°C), por 1 1/2 hora hasta que se doren.
Mezcle la salsa de soya, el azúcar, el vinagre, el jerez, la salsa de ostras y los pimentos verdes en una cacerola y cocerlos hasta alcanzar la ebullición.
Después agregue el jengibre y los trozos de piña. Luego mezcle la maicena con el agua y póngala en la salsa.
Luego quite la salsa del fuego en cuanto espese, para rosearla sobre las costillas y servir. Esta cantidad vale para cuatro porciones.