Hollywood ha rendido homenaje al veterano actor británico Michael Caine que inmortalizó las huellas de sus manos y sus pies en el Paseo de la Fama, tal y como hicieron otras leyendas del cine como Elizabeth Taylor, Ava Gardner o Humphrey Bogart.
Caine se mostró muy ilusionado de poder formar parte de este célebre rincón de Hollywood, en la entrada del teatro chino Grauman, que recibe cada año a millones de curiosos que buscan en el suelo el rastro de las estrellas.
"Estoy muy contento de tener este increíble honor... siempre pensé que sería genial, pero creí que nunca lo recibiría, así que en resumen, soy un hombre muy feliz", confesó Caine. A sus 75 años, Caine se mostró en plena forma, no solo por la facilidad con la que se agachaba y levantaba para dejar su sello personal en el cemento, si no también por la actividad que desarrolla en el cine.
Lejos de jubilarse, este británico con más de cuatro décadas de carrera aseguró que está preparando una nueva película, que se sumará a su larga filmografía de más de cien títulos entre los que destacan 'Hannah and Her Sisters' (1986) y 'The Cider House Rules' (1999), que le sirvieron para lograr sus dos ?"scar.
El evento valió también para promocionar el último proyecto en el que participa Caine, el esperado regreso de Batman en "The Dark Knight".
Más datos.
Su mujer, Shakira Caine, lo acompañó.
Caine se convirtió en la estrella número 245 en cumplir con el ritual del cemento, que en su caso, fue amarillo, algo que se usó por última vez en 1953 con Marilyn Monroe.
Desde 1927 la entrada del teatro chino Grauman, fue recopilando para la posteridad las huellas de famosos de la pantalla.
Will Smith, Daniel Radcliffe (conocido por Harry Potter), George Clooney, Brad Pitt y Matt Damon, realizaron esta misma ceremonia el año pasado.