El viejo chiste de los aficionados a la tecnología de un microchip tan caliente que puede planchar pantalones o freír un huevo pronto sería una subestimación, según Intel, el mayor fabricante de microprocesadores del mundo.
Si no se controla, los crecientes requerimientos de energía de los chips de computadoras podrían impulsar la generación de calor a niveles absurdamente altos, dijo Patrick Gelsinger, jefe de tecnología de Intel Corp., y vísionario de investigación de la firma.
Para mediados de esta década, esa PC Pentium necesitaría la energía de un reactor nuclear. Para el 2010, los chips de las PC podrían sentirse como la burbujeante superficie caliente del mismo sol.
Esos millones de diminutos transistores que se empacan dentro de los chips de computadoras requieren más y más cantidades de energía para operar, y el calor, un archienemigo de los aparatos electrónicos, es un desagradable producto derivado.
Aunque los fans y los "cuerpos de refrigeración" pueden enfriar los chips a un grado, no son la panacea.
Gelsinger, al pronunciar un discurso final en un foro de tecnología de Intel, mostró al público una diapositiva de las imposibles necesidades de alta energía de los procesadores de computadoras, como una manera de argumentar que los diseñadores de chips deben cambiar radicalmente su arquitectura, y que Intel es la compañía que hará eso.
"Necesitamos un cambio de paradigma arquitectónico", afirmó.