Como un reconocimiento a la promoción cultural que ha realizado desde hace varias décadas Miguel Moreno a través de su labor como poeta, actor, dramaturgo y director de teatro, el Instituto Fermín Naudeau invitó a este destacado panameño a participar en un conversatorio literario dirigido a los jóvenes de ese plantel.
Previo a la celebración de la “Semana del Libro” en Panamá, Moreno cautivó tanto al público juvenil como adulto durante su disertación referente a la poesía afrohispanoamericana o “poesía negra”, destacando a Nicolás Guillén como máximo exponente de este género.
De igual forma, el tres veces ganador del Premio Ricardo Miró no sólo se dedicó a hablar de insignes poetas panameños como Rogelio Sinán, Moisés Castillo y Demetrio Korsi, entre otros, sino que deleitó a los presentes con un selecto recital procedente de sus memorias.
Sumamente agradecido por la atención y el entusiasmo ofrecido por los jóvenes, Miguel Moreno advirtió que para desarrollar nuestro horizonte cultural no es necesario viajar, sino enriquecernos con la lectura, sobre todo de los grandes clásicos literarios.
En este sentido, el reconocido actor indicó que es muy importante para la juventud el desarrollo de la literatura en todos sus géneros y es por esta razón que considera crucial que los panameños lean cada vez más.
Ante la carencia de literatura dirigida para jóvenes, Miguel Moreno comentó que “no hay que despreciar a este público potencialmente muy productivo, que pareciera que sólo observa y escucha elementos que no contribuyen al afinamiento de su espíritu e intelectualidad”.
En 1962, Miguel Moreno creó el “Teatro Estudiantil Panameño”, y es por esta razón que hace un año la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata lo nombró para que se encargue de reavivar este grupo teatral, de manera que se integren todas las instituciones escolares tanto públicas como privadas.
Contrario a lo que muchos pensamos por la constante presentación de obras teatrales, Miguel Moreno no ve este panorama con buena óptica. “No soy muy optimista... al teatro en general, como literatura y como proyección escénica, no lo veo con mucho optimismo”.
“Me parece que se deben buscar nuevos parámetros y directrices, además de hacer que los panameños que escriben obras de teatro lo hagan en base a temas realmente importantes tanto básicos como esenciales, al igual que tengan en cuenta al público adulto y juvenil”.
A su juicio, mientras el Estado no apoye de una forma económica mucho más enérgica la labor teatral en Panamá, ésta no progresará.