EL CRECIMIENTO personal empieza por el autoconocimiento. Cuando el individuo se conoce, se acepta y reconoce sus limitaciones y virtudes tiene más confianza en sí mismo.
Marina Peña sabe de estas cosas. Y ella también sabe cómo enseñarles a otros a hurgar dentro de sí y en esa mirada introspectiva salir airosos, enriquecidos y fortalecidos. Ella estuvo en Panamá este año y dictó el taller "Aprenda a vivir con fortaleza", donde habló sobre el arte de conocerse.
Se lamenta de que en nuestros días: "Muy poco la gente se está tomando el tiempo para conocerse. Estamos muy ocupados en el producir, muy centrados en el hacer y estamos olvidando el ser".
Hay un afán, una lucha sin fin por el placer y el triunfo, al punto de que se deja de lado, a veces a sabiendas, caminos que es menester recorrer para fortalecerse.
La gente le huye al dolor y al cambio, teme al fracaso, comentó la especialista. También evita arriesgarse, "pero, el riesgo siempre hay que tomarlo. Nadie le dice que aunque esté seguro del paso que va a dar no va a sufrir o no existe la posibilidad de perder, de sufrir, de equivocarse".
Pero, tampoco se le dice al ser humano que vale la pena correr riesgos, en ellos hay crecimiento, aprendizajes, experiencias irrepetibles: el riesgo es parte de la vida.
En cuanto al dolor, nos hace más sabios, más fuertes.
"La fortaleza es lograr caminar en la vida reconociendo el éxito, aceptándome, recorriendo también el fracaso, pero, no para condenarme, sino para conocerme".