¡Santo Dios! Esto fue lo que tuvo que exclamar el Santo Padre cuando vio pasar a Britney Spears
por la puerta de la iglesia el domingo. Y es que la "Princesa del
pop" hizo toda una aparición espectacular en la casa del Señor ataviada
con un vestido no muy religioso.
Aunque Britney haya dejado atrás su faceta rebelde y ya no le de por raparse la cabeza al cero o dejar la ropa interior en casa, todavía sigue manteniendo algunas costumbres de cuando era una chica mala como su estilismo de domingo a lo 'pretty woman'.
En la instantánea vemos a una Britney despeinada como si se
acabara de levantar, con un cortísimo y ajustado vestido al borde de la
explosión y dejando muy poco a la imaginación.