Que el panameño tiene pésimos hábitos alimenticios y debe cambiarlos porque van en detrimento de su calidad de vida concluyó la Dra. Itzel de Velásquez.
Ella puso de manifiesto que entre las enfermedades que han aumentado producto de estos malos hábitos nutricionales de la comunidad están las cardiológicas, la obesidad, la diabetes, la hipertensión y cáncer.
Atendiendo a invitación que le hiciera la Fundación Cardiológica de Panamá y como parte del programa de docencia a la comunidad que lleva adelante esta ONG que preside el Licdo. Alfredo Maduro, la destacada especialista en nutrición clínica, dictó una conferencia sobre nutrición, salud y obesidad, en el marco de las actividades conmemorativas del Mes de la Mujer a un grupo de féminas que pertenecen a la Fundación para el Desarrollo Económico y Social, MIC, que preside la Licda. Itzel Torres.
El típico panameño come frituras en exceso, también abusa de la sal, el azúcar y las bebidas carbonatadas, mientras que es pobre su consumo de leche, pescado, frutas y vegetales. Y, bastantes personas parecen gorgojos: no toman agua. El cuerpo necesita al menos 8 vasos de agua al día.
Es importante y fácil llevar un control de lo que comemos. Nadie puede hacerlo por otro. Consiga un cuaderno y anote en éste lo siguiente:
Todo lo que come (no se salte nada por más chiquita que sea la porción). Qué cantidad come de cada alimento (una cucharada, un sorbo, tres litros, dos tazas, una onza, dos platos chicos, un vaso, etc.)
De qué manera ha sido preparado (frito, al vapor, hervido, a la parrilla, etc.). En qué circunstancias (estaba triste, cansada, feliz, ansiosa, estresada, con hambre, sin hambre, sola, acompañada, disgustada, etc.).
Cómo se sintió después de comer cada cosa. Solemos comer por comer, sin fijarnos el alcance de consumir unos productos en exceso y limitar la ingesta de otros. Las consecuencias pueden variar desde sencillas molestias a las que a veces no le damos importancias hasta dolencias o patalogías de cuidado, porque, tal cual dijo la Dra. Velásquez, "somos lo que comemos".
Este monitoreo de su alimentación le permitirá, entre otras cosas: Descubrir los alimentos adictivos (chocolates, dulces, quesos, chicharrones o frituras en general).
Saber si come más azúcar que sal Determinar en general sus hábitos alimenticios: ¿bebe suficiente agua, come suficiente fibras o sea frutas y vegetales, come parada, sentada, a deshoras...?
Le resultará más fácil entender cuando aumenta o baja de peso a qué puede atribuirse ello. Lo más importante de todo, podrá mostrarlo a su doctor para que le diga si tiene alguna enfermedad producto de estos hábitos y podrá orientarla acerca de si es recomendable cambiar su estilo de vida: ejercitarse, disminuir/aumentar porciones, recibir algún tratamiento, tomar algún medicamento, tomar unas vacaciones, buscar ayuda psicológica (en caso de anorexia, abulimia, obesidad o alguna enfermedad crónica).