Al reconocido pintor chiricano Manuel E. Montilla (20 de marzo, 1950), lo que más le cautiva de Monet es “esa libertad endeble que producen las ensoñaciones. Monet atrapa el filo de la luz en el instante en que la sombra cromática se aboca al estupor del decurso. Recordemos su serie sobre la Catedral de Ruan, en la que las armonías de atmósferas, luz y color se insertan en nuestra retina para abocarnos a un tiempo sin mensura en lo que todo es sin estar.”
Manuel E. Montilla afirma que, del famoso pintor francés, a quien rinde tributo con la muestra “El jardín de Giverny-Salutación a Monet”, también admira “esas trémulas degradaciones de la memoria frente a El Parlamento traspasado de sol en la niebla, solo equiparables a los arrebatos gestuales de las más intensas marinas de Turner. Y, por supuesto, ese incoercible El estanque de nenúfares por la tarde, donde la sabiduría del pintor cede a la más intensa emoción por lo inadvertido del oscilar luminiscente.”

Por otro lado, explica que “El jardín de Giverny en sí es una eclosión de natura en plenitud, pero más que el propio jardín de Giverny, que ya es mucho decir, es la creación de ese universo interior que puebla a Monet y le hace obsesivo, desesperado e impetuoso ante su propia creación… porque al final Giverny es a Monet lo que Monet es a Giverny, indisolubles, incandescentes y proteicos”.
Las obras que exhibe en Chiriquí, Montilla las inició en el verano de 2010. Explica que fue a raíz de que una amiga muy querida, a quien también le apasiona la lectura, le obsequió “una biografía profusamente ilustrada sobre este increíble maestro y me percaté de que se cumplirían por esas fechas 170 años de su nacimiento (ocurrido en 1840). Por coincidencia leía, en esos días, un volumen de poesías de Ezra Pound que contenía tres poemas que en su título llevaban el vocablo “salutación” y, unir el agua y el aceite fue uno”.
Hace la salvedad de que con antelación en visita a París había ido al Museo de Orsay en el cual pudo darse gusto admirando “lo más granado del Impresionismo y, por supuesto, Monet siempre estuvo entre mis predilectos. Posteriormente, obtuve un volumen de gran formato con las obras de Monet, sobre todo la serie de los Nenúfares (en láminas inmensas)… y eso fue todo para el campeón.”
Montilla es un pintor autodidacta, quien ha recibido numerosos reconocimientos. Ha presentado 45 individuales en Panamá, Colombia, Alemania, Costa Rica, Guatemala y Honduras, y ha participado en más de 300 colectivas y bienales en más de 60 países.