El obispo más anciano del mundo, el francés Géry Leuliet, murió el jueves a los 104 años en Arras, en su región natal del norte de Francia, anunciaron el viernes el episcopado en un comunicado. Nacido el 12 de enero de 1910, Leuliet fue ordenado cura en 1933, y el papa Juan XXIII lo nombró obispo en 1963. Presidió la Comisión Episcopal del Mundo Rural en Francia entre 1965 y 1971.
En 1985, se retiró a su diócesis de origen tras haber superado el límite de edad de 75 años para los obispos.