Friso, de 44 años, sufrió el 17 de febrero de 2012 un accidente de esquí en la localidad austríaca de Lech y, desde entonces, nunca pudo recuperar la plena consciencia. "Su majestad el rey anuncia con gran pesar que su alteza real el príncipe Johan Friso ha fallecido", señala el escueto comunicado firmado por el rey Guillermo Alejandro.
"Friso falleció por complicaciones que se produjeron como resultado del daño cerebral causado por falta de oxígeno tras su accidente", añade el texto sobre la causa de la muerte. El rey aprovechó para señalar que "la familia real agradece a todos los que se han interesado por el príncipe Friso, así como por el excelente cuidado que ha recibido".
Después de ser tratado en una unidad de cuidados intensivos en Innsbruck (Austria), cerca del lugar del accidente, Friso fue trasladado a principios de marzo de 2012 al Hospital Wellington, en Londres. Desde noviembre de 2012 el príncipe mostró signos de "consciencia mínima", pero desde entonces no se produjo ninguna evolución.