La vida del emperador Adriano centra una gran exposición en el Museo Británico, que muestra al gobernante romano como un titán de la antigüedad, que reprimió a sangre y fuego la disensión interna, pero que apoyó la tolerancia cultural.
La exhibición, titulada "Adriano: Imperio y Conflicto", está dividida por temas, desde su ascenso al poder en agosto del año 117.