Una mujer, con un gusto aparentemente insaciable por los dulces, dejó anonadados a los empleados de una tienda Londres al comprar más de 10.000 barras de chocolate y luego pedir que se las cargaran en su limusina.
La mujer pidió al personal de una tienda Woolworths en el norte de Londres todas las barras de chocolate Mars que tuvieran almacenadas -10.656 empaquetadas en 220 cajas- y pagó por ellas en efectivo con billetes de 50 libras esterlinas (89,5 dólares), dijo ayer un portavoz de Woolworths .