Variedades

"Mujer estrella de oro"


Una mujer con alto sentido social, así se puede definir a doña Rebeca Yukin de Perelis, quien recientemente fue distinguida como "Mujer Estrella de Oro" por Fundamujer, al igual que Ramón Alemán Arias, "Hombre Solidario del Año"; y doña Matilde de Obarrio de Mallet, a quien se le ofreció un homenaje póstumo.
Doña Rebeca, constantemente inquieta por el bien común, el mejoramiento de la sociedad, la promoción de los valores morales y sociales, al igual que el respeto por el ser humano, nació en La Habana, Cuba, educándose en un hogar de padres europeos.
De formación judía, padre ucraniano y madre bielorrusa, realizó sus estudios primarios y secundarios en una escuela laica, recibiendo posteriormente el título de Contador Público en la Universidad de La Habana. Más adelante completaría en nuestro país la Licenciatura en Trabajo Social en la Universidad de Panamá, producto del trauma de su salida de Cuba y de la impresión que recibió al llegar a este país.
"Aquí encontré gente cálida, receptiva y muy abierta, pero también me impresionaron sus necesidades... En Cuba había una clase media muy amplia, pero en Panamá había clase alta y clase baja..., mientras que clase media muy poco".
Desde entonces se dedicó al trabajo voluntario en múltiples instituciones, entre ellas la Escuela de Sordos del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE), la hermandad Kol Sherith Israel, el Club de Leones de Panamá, y las Damas Judías Panameñas.
A los 20 años se casó con su inseparable compañero, don Manuel "Manolo" Perelis, a quien conoció en Cuba, y con quien al lado de su pequeña hija de sólo seis meses, en el año 1960, decidió salir de Cuba, dejando atrás a sus padres y demás familiares.
Fue así como juntos llegaron a Panamá con sólo diez dólares, único capital permitido por el gobierno cubano para salir, pero con la promesa de que algunos familiares radicados en este país le abrirían sus puertas.
"Fue una experiencia difícil y dolorosa porque teníamos que dejar atrás la actividad comercial de mi esposo, dejando la casa y enseres, tomando sólo lo esencial para nuestra hija... No podíamos sacar joyas, ni obras de arte, ni nada de valor".
Una vez en Panamá, su esposo se dedicó a trabajar en el sector industrial junto a un tío, pero con el tiempo, viendo que se arraigaban cada vez más en el país, decidieron comprar actividades empresariales, fundando así las Empresas Cerro Punta.
Recuerda que desde siempre les encantó este área "como turistas", sin embargo, luego de observar la agricultura del lugar, y teniendo buenos contactos en Israel, se les ocurrió montar un negocio allí. De esa forma empezó su trabajo exportando fresas y vendiendo productos en el mercado nacional, como pepinos sin semilla, brócolis y demás, hasta cultivar nacionalmente unos 20 tipos de flores que gozan de una gran acogida en el país.
En medio del agradable aroma y colorido de las flores "Cerro Punta", de una taza con el mensaje "I love grandmama", así como de múltiples documentos impecablemente organizados sobre su escritorio, "El Panamá América" conversó con doña Rebeca, quien indudablemente tiene bien merecido el título de "Mujer Estrella de Oro".
Usted es una mujer muy cariñosa y dulce, pero a la vez se refleja con un carácter muy fuerte y temple de hierro... ¿Cómo es posible esta combinación?
(Con una sonrisa) Espero que no sea una doble personalidad... Los valores familiares vienen de mi infancia y juventud, además mi esposo tiene los mismos principios y hasta quizás más que yo... Me dicen perfeccionista, pero yo creo que exigirle a los hijos no es nada dañino, todo lo contrario, creo que eso los forma... Puede ser que a veces me pase, pero no somos perfectos. No es paternalismo lo que ayuda a la persona, sino ayudarla a que ella misma encuentre sus soluciones.
¿Cuál es la fórmula para ser esposa, madre, abuela, empresaria y, de paso, mujer distinguida, todo con gran éxito?
A veces pienso que siempre busco la perfección, y a veces no tengo el tiempo suficiente para darle a mi familia, quizás buscando como algo egoísta la satisfacción mía... Pero también es cierto que procuro sacar parte del tiempo para dedicarle a cada miembro de mi familia.
¿Considera que la exigencia consigo misma es la clave de su éxito?
No lo llamaría exigencia, sino que se resume como tenacidad... Uno no debe olvidar las cosas que son su responsabilidad.
Si tuviera en sus manos la oportunidad de cambiar el rumbo de la sociedad, ¿qué es lo primero que haría?
(Después de pensar por largo rato) Hay dos cosas que son básicas en el cambio de la sociedad: una es la educación, pero la que está dirigida hacia un desarrollo del ser humano; lo otro es tratar de preservar los valores de la persona, pero lo importante es que éstos se transmitan en el núcleo familiar, en la iglesia, entre las autoridades gubernamentales... Esas son las cosas que más me preocupan. Mientras que pueda transmitir este mensaje, lo hago.
¿Qué significa para usted ser distinguida como "Mujer Estrella de Oro"?
Cuando recibí la llamada y la nota dándome la noticia, quedé un poco fuera de mí, pero después pensé.. "Una organización como Fundamujer, que está haciendo la labor que hace con las uñas, porque es una labor bien dirigida, muy profesional y seria, me quiere distinguir a mí... Yo lo voy a aceptar, pero lo voy a hacer con el compromiso de que seré cada día mejor, voy a esforzarme más para de veras ganarme esa distinción..."
¿Qué mensaje tiene para las mujeres que luchan solas por sus hijos?
Tienen que sonreírle a la vida y seguir adelante, educar a sus hijos para que ellos sean buenos y mejores ciudadanos y no dejen más adelante a una madre sola con sus hijos.


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129348
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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