La mujer en diversas manifestaciones sentimentales y la sensibilidad y belleza de las flores, son los temas y modelos de la primera exposición individual en Panamá de la pintora colombiana Andrea Gómez de Botero.
La muestra presentada en la galería del Hotel Radison, incluye 32 obras con técnicas de óleo sobre lienzo y acuarelas.
De acuerdo con la pintora colombiana, quien lleva seis años pintando todos los días y a toda hora, la pintura es un sentimiento que se expresa a través de un lienzo, papel o cualquier otro medio, en el que se puedan plasmar los sentimientos, figuras y conocimiento.
Precisa que en sus pinturas hay un poco de todo, porque igual puede hacerlas basada en su imaginación que inspirarse en una figura u objeto conocido.
Por ejemplo su obra "mujer en reposo", es una inspiración del personaje Bety la Fea, la cual nació cuando una noche después de ver la telenovela comenzó a hacer un bosquejo en el que quería plasmar una mujer tranquila, reposada, suave y le salió.
Agrega que cada pintor expresa lo que siente y está convencida de que la mujer con su forma, ternura y suavidad, es algo que no se puede perder, ya que ella tiene mucho que ofrecer, no solamente en el aspecto físico, sino espiritual y moralmente y eso es lo que ella trata de plasmar.
Considera que sus pinturas son figuras muy suaves que quieren expresar siempre algo, además de ser muy directas, por lo que cada mujer que ve uno de sus cuadros podría sentirse identificada con algún detalle.
Reconoce que para lograrlo también se ha inspirado en las obras de los grandes pintores que pintan mujeres clásicas que se muestran muy románticas con rosas alrededor y rodeadas de mucha naturaleza.
Y es que la naturaleza también está plasmada en sus obras de jarrones con flores, en las que ha pintado rosas, orquídeas, dalias, girasoles, entre otras variedades.
Explica que las flores y la mujer tienen mucho que ver, en cuanto a sentimientos, suavidad, feminidad, porque son naturaleza.
Andrea confiesa que su mayor satisfacción es cuando la gente le dice que le gusta un cuadro y quiere llevárselo, "y se lo pueden llevar, ya que los precios son muy accesibles, porque quiero que la gente me conozca y se lleven mis obra. Yo no me quiero quedar con todos, quiero compartir mi trabajo".
Reitera que es su primera exposición individual, pero ha participado en cuatro colectivas, "porque todo lo que hacía lo vendía y no tenía las suficientes que se necesitan para montar una exposición".
Ahora expuso 32 obras de tamaños considerables, lo cual no resulta fácil tenerlas todas en casa.
Una de las metas de Andrea es pintar un mural, para cuando pase por donde esté saber que ese espacio es suyo y todos los que pasen la vean y digan algo de ella.