El juicio por la muerte de Michael Jackson comenzó ayer en Los Ángeles con el alegato inicial de la acusación que insistió en la culpabilidad del doctor Conrad Murray en quien el cantante "confió erróneamente su vida", dijo Walgren, ayudante del fiscal.
Murray se declaró "no culpable" y afrontaría una pena cuatro años si recibe un veredicto desfavorable.