En una carta titulada "Ahora toca volver a navegar"(segunda parte) el artistas escribió unas emotivas palabras que decían: "En los scaners no se veían tumores. El cangrejo estaba tan dormido que incluso llegué a creer que me había curado. Mientras tanto seguía preparando nuestra vuelta al ring. Un disco, una gira y un libro. 2017 iba a ser un año glorioso".
Agregó, Oh, oh! Malas noticias. Pasé un par de días pensando. El cangrejo volvía a despertarse. ¿Qué consecuencias podría tener eso?¿Cómo iba a afectar a nuestros planes?. Llevaba un año y medio en casa, un año y medio estupendo, disfrutando del otoño, del mar, de la familia, de paseos por la montaña inexplicables. Aunque a medida que pasaba el tiempo, las ganas de volver a pisar un escenario se convirtieron en una necesidad de primer orden.
Después de darle muchas vueltas, llegué a la conclusión de que no iba a dejar que el cangrejo me volviera a apartar de la música. Me daba igual. Pasara lo que pasara, dijeran lo que dijeran, en 2017 Jarabe volvía a los escenarios.