Un grupo de arqueólogos egipcios presentó el jueves su más reciente descubrimiento: dos tumbas de 4.300 años de antigüedad que desenterraron en la antigua necrópolis de Saqqara, cerca de El Cairo.
Las tumbas, esculpidas en piedra, tienen puertas falsas con pinturas que retratan a sus dueños, un padre y su hijo que fueron jefes de escribas de los faraones. Los colores están intactos.