Variedades

Ni infiernos ni paraísos, escuelas


O las amas o las odias. Podría ser el título de una novela. Pero, no, se trata sencillamente de un tema, o mejor dicho, un lugar donde cotidianamente la gente de todo el mundo, ricos y pobres que tengan acceso a la educación invierten años de su vida: el colegio.
Resulta que en las aulas el aprender puede ser una tortura o una experiencia satisfactoria de la que se deriva un disfrute. Lo uno o lo otro depende tanto de las condiciones internas (estado mental, emocional y nutricional del/la estudiante) y del ambiente escolar (temperatura, tranquilidad, ruido, falta de bancas o de libros). Pero también influyen elementos como la motivación y el empleo por parte de docentes, instructores, guías, de metodologías que despierten el interés por aprender y mantengan alerta a quien aprende.
Cuando se unen varios elementos que impiden que se produzca el aprendizaje, el aula se torna en un sitio poco atrayente para los/las alumnos/as. De allí que el/la docente debe hacer uso de toda su habilidad como pedagogo y como ser humano para ubicarse en el lugar de sus pupilos/as y de esta forma facilitar el intercambio de conocimientos que es el aprendizaje: proceso permanente y progresivo en la vida.
COMPARTIENDO EXPERIENCIAS
En días pasados estuvo en nuestro país la Dra. Eida Berrío, especialista en la enseñanza del inglés como segundo idioma y quien ha coordinado programas para facilitar este proceso en varias naciones del continente.
Residente en los Estados Unidos desde hace más de treinta y cinco años, la Dra. Berrío es una coterránea exitosa. Ya lo dice el refrán "nadie es profeta en su propia tierra".
A base de dedicación y gracias a esa autoestima elevada que desarrolló bajo la tutela de su madre -de humilde procedencia pero luchadora como lo es su hija- la Dra. Berrío tiene una brillante hoja de servicios. Pero, ante todo, está altamente calificada en materia de aprendizaje-enseñanza del inglés como segundo idioma.
Nuestra interlocutora, quien tiene un doctorado en Administración y Supervisión Universitaria, de la Seton Hall University, ha podido constatar las dificultades que atraviesan los/las estudiantes cuya lengua materna no es el inglés para aprender el idioma comercial por excelencia que hoy por hoy con la globalización adquire más prominencia que nunca.
El inglés es requisito importante que te puede abrir o cerrar puertas y por lo tanto oportunidades, explica la especialista quien es Decana de Servicios Estudiantiles de la Universidad Tecnológica de New Jersey y ha trabajado por muchos años con la juventud, motivándola a elevar su autoestima y ha comprender el valor de la educación como propulsora del desarrollo personal, comunitario y de las naciones.
No le queda duda a nuestra interlocutora de que el poder del dinero también tiene mucho que ver con las posibilidades educativas de las personas. Pero, hay otro aspecto al que ella da mucha importancia y es al interés del individuo por superar la pobreza, por descollar académicamente, por abrirse paso en la vida pese a todo. Y, habla aquí de las oportunidades que en mayor o menor grado hay en las naciones para que la gente con pocos ingresos y brillante ejecutoria académica también tenga acceso a educación. Y, alude al papel de los profesionales en gestión multiplicadora de conocimientos y oportunidades, compartiendo lo que saben con otros, proyectándose a la comunidad, porque ser universitario es un privilegio al que hay que saber hacer honor y cuyo impacto debe rebasar el campus de universidades públicas y privadas, como está sucediendo paulatinamente.
La Dra. Berrío está convencida (y se esmera en convencer de ello a todo el que pueda, principalmente a la juventud y a los gobiernos o a quienes detentan poder y toman decisiones) de que la educación superior además de empoderar al ser humano si se utiliza una metodología adecuada le da validez a los conocimientos de la persona y por ende es como un trampolín hacia el progreso.
Ella considera pertinente que se siga incrementando el acceso a la informática en los planteles educativos desde primaria hasta la universidad, en bibliotecas públicas, centros culturales o puntos de encuentro a niveles provinciales y otros lugares no formales de educación, de suerte que el que no dispone de una computadora en casa la tenga en la comunidad u otro lugar y no siga siendo analfabeta tecnológico.
Un punto en torno al cual giró también este diálogo con la Dra. Berrío fue el del valor del esfuerzo y la necesidad de que la juventud en la construcción de su propio futuro con la educación como plataforma aprenda a postergar la gratificación inmediata. Comprenda que nada realmente valioso en la vida sale gratis, requiere dedicación, entusiasmo, entrega.
A la juventud le habla sin dobleces, lo más claro posible, más o menos en términos como los siguientes: "Es tu futuro, es tu inversión en tu futuro. Nadie tiene ninguna obligación o compromiso mayor que tú mismo/a. Lo que inviertas ahora en capacitarte será el sostén de tu vida en los 40 o 50 años de tu vida que vas a estar activo/a profesionalmente e inclusive de la jubilación para cuando te retires".


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40324
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América