Pese a su aplaudida interpretación como Ché en “Evita”, la presencia del artista no fue suficiente para que la obra de Broadway alzara el vuelo y recaudara los beneficios esperados después de una inversión inicial de 11 millones de dólares (8.2 millones de euros). Además, la obra también habría sufrido sus excesivos costes, que ascendían a los 880.000 dólares (600.000 euros) del poco más de un millón de dólares (750.000 euros) que se recaudó en taquilla semanalmente.
"Hemos acabado trabajando por un margen de beneficios mínimos. Las estrellas en los musicales que se recuperan del pasado tienen sentido si crees que tienes un modelo de negocio que puede devolverte el dinero en un tiempo razonable", reveló el director artístico Jack Viertel al portal Bloomberg.
Según el artículo, hubieran sido necesarias 63 semanas para tener una recuperación suficiente, mientras que el musical bajó el telón 46 semanas después de su estreno en marzo de 2012. Aunque no se ha detallado el sueldo de Ricky en la obra, el presupuesto de “Evita” reservaba un 10% de la recaudación semanal solo para el "porcentaje de las estrellas", además de otros pagos.
Del trío protagonista, el artículo incide en que el puertorriqueño no solo fue el actor que más convenció, sino que la recaudación en taquilla se resintió por su ausencia en algunas funciones. No obstante, el popular artista aprovechó su éxito de público y crítica para donar más de 308,000 dólares (229,000 euros) de los beneficios de la obra a su fundación Broadway Cares, que lucha contra la explotación y el tráfico de niños.