"El aporte que hemos dado las mujeres a la teoría y la práctica de los derechos humanos ha introducido una dimensión profundamente democrática en las relaciones sociales y esto tiene que legitimarse en la formación de las nuevas generaciones que esperan vivir en familias y comunidades más armónicas", señaló la primera dama de la República, Licda. Dora Boyd de Pérez Balladares en el acto de presentación del libro "Soy Niña, Tengo Derechos", de las autoras costarricenses Rosalía Camacho Granados y Ester Serrano Madrigal.
La obra, que calificó como "valioso instrumento para vivir en igualdad, dirigido a las niñas panameñas, el que podrá ser utilizado e los centros escolares del país, como un aporte sustancial a la modificación de las prácticas sexistas", es realidad gracias al esfuerzo compartido del Centro de Estudios y Capacitación Familiar (CEFA), la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano y la Oficina de Asuntos de la Mujer del Ministerio de Educación, ME.
Según se informó, en la preparación de este cuaderno participaron alrededor de 50 niñas de la región (Guatemala, El Salvador y Costa Rica) y está escrito en un lenguaje adaptado a la región para garantizar un entendimiento de los mensajes que persiguen darles a conocer la Convención Sobre la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación Contra la Mujer. También fue validado por niñas de estos países en talleres especiales realizados con este propósito.
Sus personajes, Nani, Epsy y China, a través de cuentos como "No se permiten niñas" (de la osita Tita, el osito Tito y los amigos de éste) con el que se ilustra la discriminación de que son objeto las niñas cuando se les dice que por ser niñas no pueden jugar ciertos juegos o participar en determinada actividad, o que valen menos por ser negras, discapacitadas o indígenas. También con gráficas y oraciones cortas y claras a las niñas se les explica que son víctimas de injusticia cuando ellas tienen que hacer oficios y sus hermanos no o se les subestima su capacidad intelectual.
Por medio de juegos (buscando las diferencias, unir puntos, laberinto, pareo, colorear, dibujos y sopa de letras), comparaciones, actividades de llenar espacio y escoger la mejor respuesta, aprenden terminología relacionada con los derechos de las niñas y mujeres (discriminación, igualdad, diversidad, convención, violencia), así como la importancia de que los países respeten la Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer y al final construyen el Móvil de los Derechos, que incluyen: Derecho a participación, educación, propiedad, salud, recreación, una profesión, ser felices, tener amigas y amigos, tener juguetes, amar, bailar, leer libros, una mascota, recibir cariño, ir a la playa, andar en bici, tener un mundo, que haya compañerismo, bañarnos, crear, pasear, cantar, peinarnos, ser astronauta, pintar, tener un padre que nos cuide, dibujar, nadar, comer y una mamá.
Rosalía Camacho Granados, por su parte, expresó que la elaboración de este cuaderno constituyó para ella y para Ester Serrano Madrigal un reto y motivo de gran satisfacción puesto que aprendieron mucho de las niñas colaboradoras y sobre la marcha iban puliendo términos, aclarando conceptos y surgían nuevas maneras de enfocar los mensajes para procurar que estén más claros para las destinatarias principales, las niñas. Hubo mucho interés por parte de organizaciones guatemaltecas, de El Salvador y de Costa Rica que participaron con las autoras y niñas colaboradoras en los talleres.
La ceremonia contó con la participación de la Licda. Aida Oliver Vigil, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Panamá; Licda. Gladys Miller, directora del Centro de Estudios y Capacitación Familiar (CEFA) y la Dra. María Rosa María Montanari, directora de la Oficina de Asuntos de la Mujer del Ministerio de Educación, ME.