Un niño de tan solo cuatro años fue el causante de la muerte de 443 pollos en un pueblo de Jiangsu (provincia del este de China) usando únicamente su potente voz, ha informado el diario chino Nanjing Morning Post.
Un tribunal local dictaminó que los gritos del niño habían sido los causantes de la misteriosa muerte de las aves, ocurrida el 24 de septiembre del pasado año en la comarca de Haian.
El padre del excepcional niño, que trabaja como butanero y se apellida Xu, ha sido obligado a pagar una costosa indemnización al dueño de los pollos muertos, llamado Wang.
Todo comenzó cuando el padre del niño entró a una granja para hacer una entrega de bombonas, acompañado por su hijo. Estando ya dentro del lugar un perro asustó al niño con sus ladridos.
El niño comenzó a proferir gritos de terror que, a su vez, asustaron a los pollos del gallinero cercano, donde las aves al huir se pisotearon unas a otras lo que dio como resultado que muchas de ellas fueran aplastadas ocasionándoles la muerte.
El juzgado local ha dictaminado que el grito del niño fue el único "sonido anormal" que pudo causar el tumulto aviar, apoyado por declaraciones de testigos quienes confirmaron el fuerte llanto del pequeño y su cercanía a una ventana que daba al gallinero.
Los veterinarios, por su parte, además dictaminaron que los pollos muertos no habían sufrido ninguna intoxicación, ni padecían gripe aviar o alguna otra enfermedad mortal que les ocasionara el triste final.