Unos 200 niños de Curundú podrán navegar por la internet para ampliar sus conocimientos y buscar sus tareas e investigaciones escolares, en la sala de computadoras del Centro de Atención Integral de Casa Esperanza.
La conexión a internet, donada y puesta en función por Fiesta Casinos Panamá, "ayuda y motiva a los niños y adolescentes a seguir adelante, tener un apoyo para trazarse nuevas metas", señaló en un pequeño discurso la niña Yarima González, en representación de los niños que asisten al centro.
Durante el pequeño acto protocolar de inauguración, este martes, Yarima dijo que, con la conexión a la internet, les hacer ver su condición humilde, pero los motivan a esforzarse, trazarse nuevas metas y prepararse mejor en los estudios.
Por su parte, el gerente de Fiesta Casinos, Lucas Alemán, enfatizó que el mejor apoyo que se le puede dar a la niñez y a la juventud es dedicarles tiempo e interactuar con ellos, por eso la empresa continuará apoyando las actividades académicas y de entretenimiento que realiza Casa Esperanza con los niños en el centro de Curundú y Bella Vista.
Alemán instó a que más personas y empresas se involucren en la labor que realiza Casa Esperanza en las comunidades, "porque la atención y dedicación es lo que realmente puede hacer cambiar el destino de muchos niños".
Para enseñar y orientar a los niños y jóvenes en el uso de la internet, especialistas capacitaron a los instructores que atienden en esas instalaciones. En el Centro de Atención Integral de Curundú son atendidos unos 200 niños, entre 3 y 18 años de edad, divididos en turnos matutinos y vespertinos, explicó a Estilo de Vida, Vielka Ortega de Prada, quien lo dirige desde hace cuatro años.
Detalló que en la mañana son atendidos los niños que van a la escuela en la tarde y los que van a la escuela en la mañana llegan al centro al finalizar sus clases. Además de ayudarlos en sus tareas y ofrecerles entretenimiento, los niños y jóvenes reciben desayuno y almuerzo, precisó, Vielka Ortega de Prada.
Tras ocho años de funcionamiento del centro, cuatro años de ellos bajo la dirección de Vielka Ortega, ésta señala convencida que la labor de Casa Esperanza y sus colaboradores ha sido positiva. "Los niños y jóvenes han ampliado sus metas escolares, ya no se conforman con terminar la primaria, sino que se sienten motivados a continuar y tener una profesión".