La familia real española será una de las grandes ausentes en la boda de Alberto II de Mónaco y Charlene Wittstock el próximo sábado 2 de julio.
Según han confirmado fuentes de la Casa del Rey, "no está previsto" que acuda ningún miembro de la familia real, ya que el Rey ha declinado la invitación que solo estaba dirigida al jefe de estado.
La casa real española ha decidido seguir estrictamente el protocolo, el cual indica que los invitados deben ser del mismo rango o superior al del contrayente que, en esta ocasión, es el jefe del Estado.