El Ballet Nacional fundado en 1935 enfrenta en la actualidad muchas limitaciones en su trabajo, desde la falta de un local propio hasta la necesidad de apoyo económico para representar al país en certámenes internacionales, según dieron a conocer dos destacados bailarines de la compañía.
Uno de los grandes retos a los que se debe enfrentar el Ballet Nacional, para sacarlo del abandono en el que se encuentra, lo es el tener un local propio donde los bailarines puedan hacer sus prácticas. "Debemos llevar un entrenamiento diario, porque nuestro cuerpo es nuestra arma y si el lugar no cumple con las condiciones indicadas, no vamos a poder rendir como se debe a la hora de pararnos frente a un escenario", manifestó Jahanil Pitti bailarina del Ballet Nacional.
Ramón Villamil, también del Ballet Nacional, coincidió con Pitti, a la vez que indicó que este problema viene de hace cinco o seis años en los que han tenido que estar como "bohemios errantes" en locales alquilados o prestados en academias privadas como la de Iliana De Sola y Josefina Nicoletti. No obstante, otro problema lo constituye el hecho de que el cuerpo de ballet no corresponde al de una compañía de ballet, sino más bien a la de un ballet de cámara, ya que actualmente sólo hay unos 20 bailarines y bailarinas en total, de estos sólo doce son permanentes y los demás trabajan por contrato.
Villamil y Pitti indicaron que muchas de las deserciones en el ballet se dan por estos problemas, al igual que el salario que se da con el cual el artista se siente frustrado. Finalmente "los que quedamos lo hacemos por amor al ballet", sentenciaron.
Entre las funciones de un Ballet Nacional, de cualquier país del mundo, está el que sea el encargado de realizar los grandes montajes, pero con el Ballet Nacional esto dista mucho de llevarse a cabo. Primero, porque el presupuesto para dichas presentaciones es limitado y en el peor de los casos no existe y segundo porque no se cuenta con la cantidad de bailarines y bailarinas que se requieren para ello. Así es que los integrantes del Ballet tienen que limitarse a ser parte de obras montadas por academias, empresas privadas o asociaciones.
Paradójicamente, ahora que se cuenta con mucha preparación física por parte de los integrantes del ballet, varias invitaciones a competir en certámenes y festivales internacionales han tenido que ser rechazadas por la limitante económica. Ejemplo de ello, es que en el mes de diciembre el Ballet Nacional no pudo asistir a invitación que se le hiciera en Cuba. Sumado a ello, a los que se logra asistir, pasan por desapercibidos en nuestro país.
En el mes de octubre el Ballet Nacional ha recibido invitaciones a Perú y Rosario, Argentina para representar al país, por lo que los artistas se sienten preocupados por cumplir con dichas convocatorias, ya que el sólo hecho de conseguir los pasajes es un "dolor de cabeza", dijo Villamil.
Ramón Villamil y Jahanil Pitti hicieron un llamado al gobierno y a la empresa privada para que inviertan en el Ballet Nacional, y que la trascendencia de este arte ha sido grande desde sus inicios.
Con miras a solucionar en parte los problemas del Ballet Nacional, el Panamá City Ballet, la Asociación de Amigos del Ballet Nacional de Panamá, con el patrocinio del Despacho de la Primera Dama y el Instituto Nacional de Cultura montarán el 21 y 22 de junio, en el Teatro Anayansi, el ballet "El Lago de los Cisnes".