A pesar de que a Ricky Martin le costó años aceptar su homosexualidad y hacerla pública, reconoce que no planea mantener una conversación sobre este asunto con sus hijos Matteo y Valentino.
Considera que pertenecen a una generación en la que las diversas tendencias sexuales están aceptadas y por lo tanto no les resulta extraño que su padre sea gay. “Aunque solo tienen cinco años vienen con un chip más evolucionado que el mío. Ya saben que se van a encontrar con preguntas sobre quién es su madre”, dijo a el Diario de N.Y.