De interés
- De los cuatro puntos cardinales llegan príncipes que anhelan desposar a la princesa, pero el chambelán (Alejandro Cerezo) tiene otros planes.
- David Faroh y Alicia Alonso interpretan al rey y la reina. David debuta en el teatro panameño con esta obra infantil. Él ha actuado en canales de televisión y películas: en “Hands of Stone” e “Historias del Canal”. Tiene cinco años de vivir en Panamá.
- Mairel Bermúdez hace de Hade de la Navidad y William Castro es Rufus, el secuaz de la bruja.
En cifras
- 5 obras con Producciones Neverland completa con ésta Juan Rodríguez. Las otras son: “El burlador de Sevilla”, que también se presentó en el Teatro Inida- instalaciones, que, por cierto, fueron remodeladas- “Las aventuras de Tío conejo”, “Indiscreciones de Carnaval y pecados de Cuaresma” y “¿Quién entiende al sexo débil?”
- 2 personajes interpretó Stevens Joseph, reportero de “Tu mañana” de Telemetro. Hizo de Santa Claus y de Master.
Otros datitos
- Pamela Vlieg actúa desde los seis años. principalmente en obras infantiles.
- El que hizo de chambelán, Alejandro Cerezo, también trabaja en la TV, en Canal 13, en “Quien te ve”.
- Alicia Alonso con esta actuó en tres puestas en escena en 2014. Las otras dos fueron “Tuvo que chocarnos un asteroides para que hombres y mujeres nos pusiéramos de acuerdo” y “Las mujeres son una vaina 2 (Ladies night), donde vestida como la súper mujer expresó el sentir de las féminas por las múltiples tareas que tienen que realizar en una sociedad androcéntrica y donde sigue habiendo desigualdad genérica. TIene 18 años de trayectoria artítisca y ha actuado en cercar de 25 montajes, entre ellos “Pepita Jiménez” y “Sueños de una noche de verano
- Nicole Ma Buford, de 5 años, con esta lleva seis obras, mientras que es el primer montaje en el cual participa Mario Miranda.
@PanamaAmerica
Después de ver “La mágica Navidad y la princesa”, montaje de Producciones Neverland que estuvo en cartelera hasta ayer en la noche en el Teatro Inida en Ancón los niños aprendieron que el amor, la bondad, la verdad, la gratitud y la esperanza son hermanos.

Con la actuación de Pamela Vlieg como la princesa Carmín y Jesús Riquelme en el papel del príncipe Joseph, una treintena de actores y actrices le dice adiós al 2014 y deja a la concurrencia con una agradable sensación, de que a pesar de que el mal trata de opacarlo, el amor es el sentimiento rey y así será siempre.
Eso sí, el camino no está libre para la pareja. Tendrá que vencer la adversidad, la cual viste distintos ropajes: ambición, envidia, inseguridad, prepotencia y odio.

En esta producción de Juan Rodríguez, con la dirección de Mario César Guerrero durante casi dos horas se desarrolla la trama con sus altibajos, sus luces y sombras, alegrías y tristezas, flores y espinas.
Hay cuatro pretendientes y una princesa a la cual madre y padre quieren complacer a toda costa, máxime en Navidad.

Entonces, como anillo al dedo caen las visitas de los pretendientes. Ellos harán el trabajo duro: elegir el mejor regalo navideño para la princesa. No cuentan con el chambelán, cuyos planes son entorpecer sus anhelos para casarse con la princesa. Si se sale o no con la suya es algo que se sabrá casi al final de la pieza teatral donde la bella Hada de la Navidad, luciendo un espectacular vestido toma el control de la situación y lo hace beber lágrimas amargas.
Desfilan por el escenario actores y actrices de varias generaciones, que bailan, cantan y actúan demostrando su talento y que las tribulaciones son pasajeras si se aprende a sortear las dificultades, se trabaja en equipo, con voluntad, entusiasmo y se mantiene viva la fe en que la fuerza del amor es superior a la del odio.
Finalmente, queda establecido que el amor es capaz de cualquier sacrificio.
Más detalles sobre el montaje
Estuvieron ensayando más de dos meses.
Es una producción que pueden disfrutar en familia.
En los parlamentos hay espacio para la sátira.
Se ntercalan frases sobre algunas situaciones o personajes de la política doméstica en las conversaciones entre los personajes, con esto ellos logran sacar carcajadas al público. .
También hacen recordar canciones infantiles de los tiempos de las rondas y juegos al aire libre. Es decir, de antes del reinado del internet. A los niños no les dice mucho, a los adultos les suena más familiar.
Hay lindos ropajes y coreografías donde hasta chiquitines menores de cinco año hacen gala de su talento en el tablado.
Entre las más divertidas y tiernas escenas están aquellas donde aparecen Santa y Doña Claus. Allí salen a relucir algunas interioridades de la agenda cotidiana del alegre y bonachón pansón barbiblanco vestido de rojo que todos los niños aman y cuya llegada esperan cada Navidad con ansiedad.
Algunas de las enseñanzas contenidas en la obra son que, tal cual afirma el viejo adagio: “la ambición es mala consejera” y que el amor y otros buenos sentimientos tienen más valor que los bienes materiales.
En el vestuario se invirtió ocho mil dólares.