Las mujeres han perdido el miedo, el acoso debe ser denunciado y se debe hablar del acoso en forma más abierta, constituyen algunos de los aprendizajes derivados de la primera fase de la Campaña Multimedia sobre Estereotipos Sexistas que duró alrededor de cuatro meses y fue relanzada el 23 de julio.
En su segunda fase la campaña, cuyo tema central son los estereotipos sexistas y sus formas de manifestación en la familia, el trabajo, la educación, lo jurídico y el acoso sexual, se extenderá por espacio de dos meses, auspiciada nuevamente por PROIGUALDAD y dirigida por Cimas.
En el análisis de los resultados de la primera fase, hecho por la empresa consultora PSM Sigma Dos, se evaluaron aspectos como nivel de recordación del mensaje, niveles de aceptación y (o) rechazo de la campaña. Mediante tres sesiones de Focus Group, cada una de las que abarcó a un grupo de edad diferente, con la aplicación de la Infotecnología Perception Analizer, salió a relucir lo siguiente:
En el ámbito educación, la mayoría de los/as participantes consideran que las mujeres sí pueden asumir las mismas profesiones que los hombres; las madres apoyarían a sus hijas e hijos. - En ámbito doméstico, la mayoría de los panelistas consideró que realizar los oficios de la casa es como realizar un trabajo. Tal fue el punto de vista de todas las mujeres. Algunos hombres, por su parte, aseguraron que los oficios del hogar no deber ser considerados como un trabajo, porque se efectúan en beneficio del propio individuo. Respecto a que se dejen siempre en manos de la mujer, lo atribuyeron a patrones conductuales heredados. En el ámbito acoso, la mayoría expresó que a las mujeres no les gustas ser acosadas sexualmente, sin embargo, una minoría afirmó lo contrario. La totalidad de este grupo consideró incómodo y ofensivo que los hombres acosen sexualmente a las mujeres en sus centros de trabajo, aunque hubo quienes opinaron que hay mujeres a las que les gusta ser acosadas. A la totalidad de los/las participantes les pareció que lo que ocurría en los comerciales resultaba real y comprensible y se sintieron identificados con las imágenes.
Entre los aspectos concluyentes la evaluación resalta que: " un círculo familiar basado en valores positivos y un proceso educacional desde temprana edad, orientado a desvanecer estereotipos y fortalecer el establecimiento de roles de género más amplios, forma seres humanos más independientes y aporta innumerables beneficios para la familia como grupo social".