Es común que la exposición al sol reseque y endurezca los labios, principalmente al inferior, y que se origine descamación o desprendimiento de la parte superficial de la piel, la cual luce poco estética.
Por ello, en época de calor es necesario darles protección para que la acción de las radiaciones no les deshidrate y arrugue; tampoco es conveniente fiarse en días o momentos en que el Sol se oculta tras las nubes, pues aunque “desaparece” en apariencia, sus emisiones llegan hasta la superficie terrestre.
Hay varias formas de brindar protección a los labios, y la primera de ellas es disminuir la exposición directa a los rayos; si no es posible, evitarlos entre las 11:00 y las 4:00 p.m.