Hombres, "todos están cortados con la misma tijera", habrán escuchado a más de una mujer afirmar. Con o sin razón.
Y no es que las féminas que un conquistador no nato como Barny (en la comedia 'Historias de un casado queriendo ser infiel') pretendía seducir estuvieran despechadas ni cobrándose algún abuso del que hayan sido víctimas en el pasado.

No, ellas eran especiales. Como él.
Sucedió que ni a ellas ni a él les salieron las cosas bien. Y vaya si eso lo colocó en tan difíciles encrucijadas y sintió tanto pavor que hasta hubo un momento en que él llegó a pensar que tenía los días contados.

Es que, por un lado, nada en la vida se puede dar por sentado. Y, por el otro, cuando se está jugando sucio mal se puede esperar que la cosecha sean frutos buenos.
Barny (interpretado por el gran actor que es Luis Gustavo Macías), tenía un matrimonio 'perfecto', envidiable. Todo marchaba sobre ruedas hasta que al feliz Barny se le ocurrió la infeliz idea de querer romper con la monotonía y tener alguna aventura extra marital como la mayoría de sus amigos.
Quería saber qué se estaba perdiendo. En mala hora tuvo esa ocurrencia y pretendió actuar como un Don Juan.
Vivió en carne propia una serie de situaciones que no le desearía ni a su peor enemigo.
Es que el tipo de mujeres que se le atravesaron en el camino o en el camino de las cuales él se atravesó no querría nadie tenerlas en su lista de conquistas.
Interpretadas magistralmente por una actriz de reconocida trayectoria y calidad artística como lo es Dayra Torres, las mujeres con las cuales Barny iba a quemar a Thelma, su esposa, estaban necesitadas de ayuda psicológica. No encajaban en el perfil de ellas que él se había imaginado. Por lo tanto, tampoco la velada romántica y erótica que pensó iba a disfrutar fue realidad. O sea, como dice el refrán popular "se le aguó la fiesta".
Más detalles
En esta comedia de humor negro no sucede como con el Don Juan tradicional, que se sale siempre con la suya: seduce a las damas y estas quedan burladas, solas y llorando. Los productores de Teatro El Ángel quisieron invertir un poco los papeles y de paso presentar una pieza de arte que causara hilaridad y permitiese a esos conquistadores empedernidos mirarse en el espejo de Barny y reflexionar respecto a lo que debe y no debe ser una saludable relación en pareja. La obra forma parte del Festival de Humor de Teatro El Ángel que continúa con “En boca cerrada no hay bochinche” (28, 29 y 30 de noviembre) y “Yo no recibí nada de Odebrecht’ (del 7 al 10 de diciembre).