Si este es tu primer hijo, en este artículo encontrará recomendaciones sobre cómo ayudar a eructar al bebé, cómo bañarlo, cómo establecer un vínculo con él y otros aspectos relacionados con el cuidado del pequeño.
Tal vez, quieras pedir a familiares y amigos que te echen una mano durante los días inmediatamente posteriores al parto. Mientras esté en el hospital, aprovecha la experiencia de las personas que tengas a tu alrededor. Muchos hospitales disponen de especialistas en alimentación neonatal y lactancia, que puedan ayudarte a empezar a amamantar o a darle el biberón al bebé. Las enfermeras también son una excelente fuente de información para indicarte la mejor manera de sostener, trasportar, hacer eructar, cambiarle los pañales y cuidar al bebé.
Ten cuidado en sostener la cabeza y el cuello del bebé. Cuando llevas al bebé en brazos, asegúrate de sujetarle bien la cabeza y el cuello, y haz lo mismo cuando lo incorpores, lo retires de la cuna o lo acuestes.
Asegúrate de que el bebé está bien sujeto cuando lo lleves en la sillita, el portabebés, el cochecito o la sillita de seguridad para el coche.
Limita los paseos en coche o cualquier actividad que sea demasiado brusca o que implique sacudir o hacer botar al bebé.
Recuerda que el recién nacido, todavía no está preparado para jugar con cierta rigidez e impulsos, de modo que no se te ocurra lanzarlo por los aires, hacerle "el caballito" u otras cosas por el estilo.
Si su nueva casa está cerca y deshabitada, visítela varias veces antes del día de la mudanza y deje allí algunos juguetes de su hijo en cada visita.
Debe posponer el momento de deshacer los muebles de la antigua habitación del pequeño, pues podrían ayudarle a sentirse más cómodo y seguro en la nueva casa.
Evite hacer otros cambios importantes durante o inmediatamente después de la mudanza, como enseñar a su hijo a utilizar el baño o cambiarlo de la cuna a la cama.
Organice las cosas para que el día de la mudanza el pequeño se quede en el jardín de infancia o bien con un familiar.
No olvide que ellos son primero y no deje de vigilarlos al momento que se realicen los cambios.
Después de mudarte, es una buena idea poner en orden la habitación de tu hijo antes de centrarse en el resto de la casa. Fumiga y haz limpieza en todas las esquinas antes de la mudanza.Intenta mantener el horario habitual de comidas y de acostase.Cuando tu niño empiece a ir al colegio, acompáñalo. Conoce a la mayor cantidad posible de profesores y concerta una cita con el director del centro para presentarse.