La salida estaba pautada para las 10:00 p.m., tuvimos que retrasarla ya que las discotecas a esa hora están vacías y José Iorio quería desorden.
Demphra y Joycee siempre vanidosas, decidieron matar el aburrimiento retocándose el maquillaje, a pesar de lucir impecables.
Eran las 11:00 p.m., y aún no habíamos partido. Cómo caída del cielo llegó Natalia Meneses la promotora de las cantantes, y alegremente nos dio una buena noticia, "por fin llegó la limosina. Nenas podemos irnos".
Con todo el estilo que exige viajar en limosina, un atento chofer nos abrió la puerta, y más rápido que ligero subimos con las cantantes al automovil.
En ese momento se atraviesa Japanesse (cantante de reggae), golpea la ventana y llama nuestra atención, se asoma, mira al interior del auto y sólo dice ¡Hola, están muy bonitas cuídense...! Nadie entendió, entonces partimos en busca de Iorio a su hotel.
Los nervios se apoderaron del grupo, el chico no bajaba. A Joy- cce le da por retocarse otra vez, y a Demphra ya le apretaban los zapatos.
Iniciamos una divertida plática y pasados unos minutos se apareció el presentador.
José Iorio se presentó. Su acento venezolano lo delató. ¿Eres mexicano o venezolano?, preguntamos. Nací en EE.UU., pero mis padres son venezolanos, respondió. Entre el "chamo" y "cheverísimo", entramos en confianza.
En el trayecto, platicaron de "Sin son, ni ton", el programa que presenta Iorio. Empezó el relajo, y el vacilón. Al llegar a nuestro primer destino, una lluvia de fotógrafos de páginas de Internet nos esperaba, por un momento me sentí famosa.
La Factoría encabezaba la fila y claro, Iorio se robaba el "show".
El primer punto fue The Gallery, la disco se encendió. Todos querían estar con la Factoría y para colmo llega Eddy Lover. El área VIP en donde nos encontrábamos se fue llenando de gente, modelos misses y artistas.
Música de Match & Daddy en el fondo y las "cinturitas" empezaron a moverse.
Ah, lo mejor es que La Factoría no sólo baila reggae, en la tanda "trance" casi se desbaratan.
La salida de The Gallery fue más difícil que la entrada. Empujones y discusiones, entre fotógrafos que intentaban entrar a la limosina.
Próxima parada Mystik. Fuí la primera en bajar. Sólo hice poner el pie en el suelo cuando ya estaban los chicos "Mira la Factoría, están bien buenas".
En una área más exclusiva festejamos por otro rato, saltadera y revolución, Iorio no paraba. A ese chico le ponen baterías "alcalinas".
A las 2 de la mañana partimos hacia otra disco. Muy cerca de allí el Bar Seis nos esperaba.
Iorio seguía grabando a la gente. Ese chico si que es intenso.
Los ánimos estaban como en la primera discoteca, las cantantes seguían bailando, yo estaba casi muerta.
La rumba sería hasta cuando el venezolano se cansara. El reloj marcaba las 4: 00 a.m. Por fin, todos dan por terminada la fiesta. Un brindis con champaña, mientras la limosina retornaba a las oficinas de Panamá Music.
Besos para todos, agradecimientos y chistes. De todo el recorrido nos quedaron un millón de impresiones. La principal es que en Panamá la gente rumbea fuerte, pero también que Demphra, Joycce, Eddy, y José Iorio son gente como tú y como yo, que de vez en cuando salen a disfrutar la vida sanamente.