El celebre adivino francés Michel de Nostradamus predijo la victoria de España en el Mundial de Alemania 2006 o al menos eso es lo que afirman los hinchas españoles, según señala el diario Le Parisien.
Esa aseveración está basada en la lectura "libre" de uno de los pasajes del libro Profecías que dice: "Cuando termine el sexto mes de 2006, el rey de España pasará los Pirineos con su ejército. Las legiones de Belcebú les esperarán para la batalla en las planicies de Europa central. La destrucción y la derrota se abatirán sobre los malvados. El Santo Grial volverá a España, con el Rey triunfante", concluye la profecía de Nostradamus.
Recuerden que el bizcocho, también llamado galleta, era el pan que se cocía dos veces, de ahí su nombre, como el francés biscuit; esas dos cocciones garantizaban una larga vida a ese pan... pero una vida que los tripulantes debían compartir con gusanos y gorgojos. El bizcocho, duro como una piedra, se mojaba en agua, o en vino, para hacerlo masticable.
El agua. Otro problema. Se estropeaba con facilidad, y al final era un líquido nada apetecible. La verdad es que la vida a bordo no era, precisamente, cómoda; no se parecía en nada a la que llevan los pasajeros de los modernos cruceros turísticos, en los que no falta de nada.
Verán que, dejando de lado la oruga, que es lo que hoy está tan de moda con el nombre de rúcola, faltan alimentos vegetales frescos; los garbanzos y las habas eran, entonces -hoy los primeros lo siguen siendo- legumbres secas. En otras expediciones, los bastimentos incluían arroz y miel; faltan en ésta.
De todos modos, lo peor era el escorbuto, producido por carencia de vitamina C. El escorbuto fue la plaga en los navíos hasta que, bastante después, se empezó a utilizar el zumo de limón, o de lima en el caso de la Royal Navy, para evitarlo. Al parecer, la isla de Curacao tiene que ver con esta plaga.
Cuentan que un barco portugués desembarcó en esa isla, aún sin nombre occidental, a dos marineros afectados de escorbuto para que, al menos, pasasen sus últimos días en un paraíso.
Cuando, pasado algún tiempo, el buque regresó a la isla, encontró a los dos presuntos cadáveres en perfecto estado de salud, debida a su dieta que incluía, sobre todo, fruta. Así que bautizaron a la isla como Isla de la Curación, que es lo que significa curacao en portugués, y no corazón, como cree mucha gente. Cosas de los barcos..
Cerca de cuarenta documentos firmados por Cristóbal Colón, la mayor colección de autógrafos del almirante reunida hasta ahora, además de documentos originales, facsímiles y pinturas, instrumentos de navegación, armas, libros, incunables, mapas y planos, se muestran en el Archivo de Indias de Sevilla, en una exposición sobre la vida y la obra del descubridor de América, con motivo del V centenario de su muerte.