Ese es el caso de "Piel de Otoño" en la que la trama se desarrolla en torno a una mujer que ha sido sometida a los abusos de su marido por más de 20 años, y luego una infidelidad le abre los ojos a semejante maltrato.
Lucía (Laura Flores) es un ejemplo típico de una mujer abnegada, capaz de soportar cualquier tipo de violación a sus derechos con tal de sostener a su familia y evitar problemas con el hombre de la casa.
Ramón (Sergio Goyri) es un hombre machista y egoísta que sólo vela por sus intereses personales. Se siente libre de serle infiel a la madre de sus hijos, pues su control sobre ella es tal, que la cree incapaz de reproches.
Pero todo cambia cuando Lucía descubre que su esposo sostiene una relación clandestina con una de sus empleadas, Rebeca (Sabine Moussier).
Así, Lucía emprende un viaje que no tendrá regreso. Dejó todo en México para ir en busca de su nieta perdida, y ya no es la misma cuando regresa un tiempo después para recuperar a sus hijos, a su familia.
Ahora Miguel Angel (Franco Gala) se ha dado cuenta quién es su madre realmente y por qué tuvo que dejarlos en un momento dado.
Este ejemplo, ha resultado en una gran lección para todos, en particular para Liliana (Florencia de Caracho). Una vez volvió a tener a la pequeña Natalia en sus brazos comprendió que su deber de madre es estar a su lado. Eduardo (Jorge de Silva) apenas se entera que Natalia es su hija, llora desconsoladamente porque no puede creer que haya pasado tanto tiempo lejos de su bebé y lo que es peor, que ni siquiera conocía de su existencia.
Con el regreso de Lucía se han dado a conocer muchos secretos. Ramón parece arrepentido de haber metido a Rebeca en la casa que le pertenecía a su familia y hará todo lo posible por recuperar el cariño de sus hijos y de su esposa.
Novelas ejemplares
Tocar temas como violencia doméstica, es uno de los recursos que emplean las nuevas telenovelas con el fin de llevar un mensaje a los espectadores.