Las chicas fueron recibidas por el presidente de El Panamá América, don Francisco Arias; el vicepresidente de la empresa, Gilberto Arias y la Sra. Madelaine Arias, de la junta directiva del rotativo y directora de la revista Siete.
En un ameno coloquio, las misses confesaron, entre otras cosas, que ambas (Joselyn y Stefanie) sufrieron momentos de estrés y depresión durante los tres meses de preparación para el concurso, producto del cansancio por la intensidad del trabajo y entre ellas se animaban, se consolaban y se dan fuerzas para seguir adelante, por lo que aquel momento en que anunciaron sus nombres como ganadoras, resultó de tremendo impacto para las dos, quienes entre besos, abrazos, risas y llanto, festejaron el sueño de sus vidas. "Joselyn me decía - dice Stefanie- que quería ganar para Miss Mundo y cuando ganó le dije tú te lo mereces y ella me dijo tú también".
Las dos recibirán hoy como premios dos carros, viajes, juego de maletas, certificados de regalo, un año en el gimnasio, un año de estética y un año en el salón de belleza, pero el premio más grande para ellas es poder representar al país en certámenes tan importantes.
Siempre sonrientes, ambas misses se tornaron serias a la hora de hablar de las denuncias en contra de la decisión del jurado que las eligió como reinas. Stefanie dijo que aunque no ha podido hablar mucho con el resto de las concursantes (porque tuvo que viajar a Estados Unidos para pedir un permiso en la universidad donde estudia para cumplir con su nuevo rol de reina), sí se ha mantenido comunicada con ellas por medio de Joselyn y asegura que todas, excepto Nelda Sánchez (la denunciante), las han felicitado y le han expresado su apoyo. "Ellas están bastante contentas no sólo con la decisión, sino por nosotras. Muchas han dicho que están a la orden para lo que queramos y pensamos tomarlo muy en serio, porque son un punto de apoyo muy importante. ¡Wao!, son lo máximo", dijo Joselyn.
"Cada una tiene una manera de perder diferente. Las otras once candidatas lo tomaron de una manera de aprendizaje, hicimos amistades y relativamente todas nos llevamos muy bien", complementó Stefanie. Ambas reinas descartaron que el racismo tenga cabida en estos certámenes de belleza.
Joselyn, una espigada modelo de 21 años, ojos chocolates y cabello negro, que comprende bien el inglés, partirá el primero de noviembre rumbo a Londres y de allí viajará a Nigeria para formar parte del certamen de Miss Mundo. Dijo que se instruirá sobre la idiosincrasia y la situación sociopolítica de Nigeria y aunque consciente de que es parte de la cultura, aprovechará su participación para manifestar de alguna manera su rechazo a la condena a muerte por lapidación de una mujer nigeriana. En tanto, Stefanie quien maneja tres idiomas (español, inglés e italiano) quiere aprender mucho de Panamá, cada detalle de su historia, de su cultura y no solamente eso, también está pendiente de las nuevas misses electas en otros países, para, como buena anfitriona, irse aprendiendo los nombres.
La cosa es que desde ayer retomaron sus rutinas de ejercicios y visitas a la estética para mantener sus figuras y como les encanta comer, tratan de cuidar las proporciones. "No puedo vivir sin patacones y sin arroz, ¡no puedo!", confesó entre risas la Miss Panamá para Miss Universo, una modelo de ojos verdes, cabello amarillo castaño y de 1.70 de estatura.