La policía británica se disculpó ante la nuera de la reina Isabel por una demora en llamar una ambulancia que la llevara al hospital por el nacimiento de su hija.
Sophie, esposa del hijo menor de la reina, Eduardo, fue sometida a una cesárea de emergencia.
La policía de Surrey había sido alertada por el personal de Sophie, pero no llamó a una ambulancia, pues pensaba que ya la habían solicitado. La niña, que se encuentra en estado estable, nació un mes antes de lo previsto y pesó dos kilogramos. La madre y la niña se recuperan en hospitales separados después que la bebé fuera trasladada a una unidad de recién nacidos en Londres.
La niña es el séptimo nieto de la reina.