Expertos en nutrición consideran que la comida ‘preparada’ y poco nutritiva puede contribuir a la aparición de granos, manchas y acné. Los adolescentes con la piel grasienta que tienen acné deben dejar de tomar chocolate, dulces, alimentos muy salados y refrescos, e ingerir una mayor cantidad de cereales integrales, fruta fresca, verdura y carne magra y mucha agua.
Las personas con acné sufren una carencia de zinc, mineral presente en el marisco y frutos secos.