"Los Caprichos", ahora en esta versión fotográfica, regresan al Museo del Canal Interoceánico, donde fueron expuestos por primera vez en el mes de noviembre del 2000, en el marco de la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, que se celebró en aquel entonces.
Casi tres años después, estas reproducciones fotográficas de "Los Caprichos", tomadas por los fotógrafos Juan Carlos Melero y José María Gari, podrán ser apreciados por el público panameño a partir de la noche de hoy, en un acto que se llevará a cabo en las instalaciones del museo. La paleta de Francisco de Goya y Lucientes, nacido en Zaragoza, España, en 1746, abarcó casi todos los estilos de su tiempo. Desbocó su talento a través de las más diversas técnicas plásticas, que incluyen la pintura tradicional, el cartón de tapiz, el grabado en metal y la litografía.
De acuerdo con el catálogo de la exposición, en el caso de "Los Caprichos" Goya utilizó como procedimiento básico el aguafuerte. Entre los temas abordados por el artista aragonés se encuentran escenas extraídas de la vida cotidiana de los españoles con otras donde se denuncian costumbres corruptas, supersticiones, abusos de las clases altas, críticas a la Inquisición Española y al clero en general, etc. A través de estas obras se revela el agudo sentido crítico del pintor enfocado hacia la sociedad de su tiempo.
En "Los Caprichos" Goya caricaturiza las costumbres, inquietudes, y el sufrimiento de los españoles durante un período muy confuso, en donde la monarquía vacilaba frente a la amenaza del régimen napoleónico.
Antes de la inauguración de "Francisco de Goya, la conciencia retratada", la cual tendrá lugar el día de hoy a partir de las 7 p.m., José Miguel Medrano, subdelegado de la Calcografía Nacional de España, estará ofreciendo un conversatorio sobre el tema "Arte gráfico: de la línea al pixel. Experiencias artísticas en la Calcografía Nacional".
Mediante la Ley No. 52 del 20 de mayo de 1904, se ordenó al arquitecto Genaro Ruggieri hacer el diseño de los planos del Palacio de Gobierno y el Teatro Nacional.
Los trabajos para la construcción del Palacio Nacional con un estilo neorenacentista, se iniciaron en 1905 y el contrato se le concedió a la compañía Duque y Arias. El supervisor de la obra fue el ingeniero Florencio Harmodio Arosemena (Presidente de la República en 1928).
De marzo a mayo de 1905 se elaboraron los planos; la licitación para adjudicar el contrato fue en septiembre del mismo año y el contrato fue firmado por el secretario de Fomento y por los contratistas Ramón Arias Jr. y José Gabriel Duque y aprobado por el Presidente de la República el 5 de noviembre de 1905, Manuel Amador Guerrero.
La primera piedra del Palacio Nacional fue colocada el 13 de febrero de 1906, la terminación de la obra en 1908 y la inauguración se hizo el 5 de octubre del mismo año, con motivo de la toma de posesión del nuevo presidente de la República, José Domingo de Obaldía.
El edificio en su conjunto tiene una forma de cruz romana, con los tres brazos, los dos cortos destinados al Palacio de Gobierno y el brazo largo al Teatro Nacional, el costo de ambas estructuras fue de B/. 597 mil 636. El Palacio de Gobierno fue declarado en el año 1997, Patrimonio Histórico de la Humanidad, por el Organismo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Su impresionante estructura consideró al Palacio de Gobierno como una de las obras realizadas de gran importancia a principios del siglo XX.
Cada detalle del edificio está construido con especial atención, el patio central se destaca por largos balcones, diseñados con arcos de exacta altura que se conjugan entre sí.
Los pisos y salones, y cada pieza diseñada en este sitio, simbolizan el arte imaginativo, propio del neorenacentismo italiano, caracterizado por la abundancia y coordinación de sus colores, que hacen del lugar la más placentera estadía.
Dos querubines aguardan el vestíbulo, la batalla y el triunfo se plasma en este acogedor recinto, con igual dedicación está trabajado cada salón del edificio, la elegancia y majestuosidad se hizo presente, igual sucede con la impresionante fachada principal, en donde como guardianes absolutos y discretos, leones moldeados con exigente esmero custodian sus ventanales.
El edificio del Ministerio de Gobierno y Justicia, hace honor a la belleza y dedicación, que dejaron esculpido los expositores del arte de la época.