La hipocresía, la inseguridad, los vacíos en las relaciones entre un padre dueño de una plantación de miles de metros y sus hijos, especialmente el mayor, el inadecuado manejo del duelo, la falta de comunicación en el seno familiar y una gran hambre de afecto se aprecian en la obra teatral “La gata sobre el tejado de zinc caliente”, con la cual Abdiel Tapia Espinal cerró ayer domingo su temporada 2013 en La Quadra.
Este clásico del teatro que fue llevado exitosamente al cine en 1958 (con la actuación de Elizabeth Taylor y Paul Newman, dos luminarias del séptimo arte), se presentó durante dos semanas en la Sala Gantes del teatro La Quadra.
Ana Lorena Otero interpretó a Maggie, quien como gata boca arriba defendió a Brick (Junior Martínez), su esposo alcohólico, y el derecho de este a heredar parte de la finca de su padre (Abdiel Tapia), de la cual querían apropiarse Cooper (el hermano mayor, interpretado por Rogemif Fuentes) y su avariciosa esposa Edith (Nini De León). Estos últimos usan toda clase de estratagemas para tratar de salirse con la suya.
La esposa del patriarca, Ida (Danitza Barrera), aunque también muestra preferencia por el hijo menor, no se deja avasallar por el mayor y exige respeto para el padre que aún no ha sido llamado por la parca.
En la obra, de más de dos horas de duración y con escenografía de Javier Ballesteros, también actuaron Edgar González, Ricardo Urbano y Andrea Barreto.