He allí una realidad, un reto. La respuesta no tardó en venir. Un grupo de visionarios, gente emprendedora que sabe que la educación siempre es una inversión que paga con creces, un proceso continuo y herramienta de superación profesional, apostó por la enseñanza virtual, que hoy está al alcanQce del profesional panameño. Carlos Arroyo, director del Instituto de Postgrado de España explica cómo esta iniciativa ha sido recibida con beneplácito por ejecutivos y profesionales de la región que ahora tienen desde la comodidad de su escritorio la oportunidad de hacer masters: sin salir de sus casas u oficinas y con la flexibilidad y calidad avalada por tres universidades españolas (la Universidad Carlos III, Universidad Autónoma de Barcelona y Universidad Alicante) y el Grupo Santillana que incursionó hace tres años en la formación de adultos en Latinoamérica.
Arroyo, quien está en una gira promocional de las maestrías virtuales de IUP dijo que precisamente está abierta hasta el 22 la convocatoria de marzo que es la 4ta edición. Esta alternativa a la falta de ofertas educativas de calidad al alcance del presupuesto hace posible que desde el año 2002 profesionales de 29 naciones se capaciten en un campus virtual, con la guía y apoyo constante de un tutor, un equipo docente altamente calificado y estudiando al ritmo que su agenda les permita.
Actualmente 600 profesionales de 29 países de Latinoamérica toman ventaja de esta oportunidad que les ofrece IUP de obtener un título de prestigio internacional emitido por tres reconocidas universidades españolas, en un entorno multicultural, en un campo virtual donde tienen disponibles herramientas de comunicación que incluyen video conferencias con expertos, chat para trabajos colectivos y foros de debates (estudiantes y profesores).
El precio del master oscila entre el de educación, que es de 3,500 euros; el del MBA, cuyo costo es de 6,500 euros; y los demás (finanzas, dirección estratégica, periodismo digital, edición y nuevas tecnologías aplicadas a la educación), que valen 5,000 euros.
Se está negociando con un grupo de bancos con el propósito de que avalen esta oferta educativa con asistencia financiera, dijo Arroyo, quien añadió que la calidad del contenido, calidad de la impartición y la solvencia económica fueron aspectos que se sopesaron.
Sobre el particular planteó Arroyo que son másters prácticos se trata de un planteamiento pedagógico muy exigente, producto de reuniones, debates y análisis del tipo de oferta que llenaría las necesidades del profesional del Siglo XXI.
Por ejemplo, en el caso del máster en periodismo digital, junto con la Escuela de Periodismo UAM-El País, desde las primeras semanas los estudiantes trabajan en el diseño de un periódico digital, lo que les permite ir aprendiendo sobre la marcha y no acumular conceptos que no se llevan a la práctica o se aplican de manera extemporánea.