Por medio de este sentido, representado por un par de ojos cuyo tamaño, color y forma varían según la genética de cada poseedor, se refleja el estado de ánimo, con expresión de felicidad, tristeza, melancolía, enojo...
También, efectos externos de una mala noche o síntomas de enfermedades, con la aparición de ojeras y bolsas que deslucen el rostro. Las ojeras, esos círculos oscuros que aparecen bajo el párpado inferior, por lo general son consecuencias de no dormir las horas suficientes.
Según los especialistas, la piel alrededor de los ojos es extremadamente delicada, más delgada que en el resto del cuerpo.
Por otro lado, de acuerdo con los especialistas en dermatología, las bolsas o protuberancias en el párpado ponen en evidencia los hábitos alimenticios e hidratación del cuerpo.
Algunos factores en la alimentación que pueden causar las bolsas, es el consumo de sal, ya que ésta provoca la retención de líquidos y donde más se nota es debajo del párpado inferior, por ser un área sensible, delicada y la piel más delgada. La especialista en cosmetología y estética, Isabel De La Fuente, explica que existen diversos tratamientos contra las ojeras y bolsas alrededor de los ojos, sólo hay que escoger el más adecuado, pero luego de un análisis minucioso de un experto y bajo supervisión.
Señala que hay cápsulas de Retinol y Vitamina K, para bajar las bolsas, aclarar la piel y de paso minimizar las arrugas.
Otras opciones son:
La Diatermia Capacitiva, que activa la circulación de la sangre, lo cual es de gran beneficio, ya que en la piel alrededor de los ojos hay pocos vasos sanguíneos y poca circulación.
El Masaje de Drenaje Linfático, el cual es muy efectivo si la causa es acumulación de líquidos.
La Alcachofa, ya sea en cápsulas o en gotas, ayuda a eliminar líquido.
De La Fuente precisa que los resultados de cada tratamiento dependen de la asimilación metabólica de cada individuo y de seguir las indicaciones.
Manzanilla (o camomila) en una tacita de té combate la inflamación después de una noche de parranda o luego de llorar. También puede usarse en compresas, mojando dos algodones con el té frío y ponerlos por 10 o 15 minutos.
No obstante, si no funcionan los métodos caseros ni cosméticos, entonces puede intentarlo con una cirugía cosmética.