Dicen por ahí que con el tiempo el desgaste del cuerpo nos pasa la factura al llegar a edad madura. Sí, esto es verídico cuando hablamos de envejecimiento y arrugas, pero también pagamos el alto precio de la salud cuando descuidamos a ese órgano que nos permite ver: el ojo.
Los rayos ultravioletas deterioran la visión. Esto no se manifiesta en un día, ni en dos, es acumulativo, así lo recalcó el oftalmólogo Victor Mendietam, de la clínica de ojos.
Cuando somos jóvenes y no nos protegemos de manera correcta, al ir envejeciendo desarrollamos enfermedades en los ojos como cataratas y degeneración de la córnea (Membrana dura y transparente, situada en la parte anterior del globo del ojo), la retina es la más afectada. Absorbe los rayos del sol ocasionando un cambio químico.
Muchas veces como padres, olvidamos la importancia de proteger la visión de nuestros pequeños mientras estamos en la playa o en otra actividad al aire libre. Según el especialista, ellos son más propensos a que los rayos UVB atraviesen el lente cristalino.
Mendieta asegura que como vivimos en una región cercana al Ecuador, debemos escudarnos en horarios de 11: 00 a.m. a 3: 00 p.m. Es por eso, que países cercanos a nuestras latitudes, presentan mayor porcentaje de afecciones de cataratas.
El terigio, es una evidencia que determina que los ojos están siendo perjudicados por el sol. Se le denomina terigio a la carnosidad blanda que suele presentarse en un color blancuzco y que va creciendo sobre la córnea.
Una nota publicada por EFE agregó que la luz que irradia el monitor de la computadora también incide porque tiene un efecto acumulativo.
"Los bombillos fluorescentes tienen rayos ultravioleta, la computadora, la televisión. Hay exposición a los rayos UVA dentro de la oficina y en la casa, pero no en un exceso pero son rayos que afectan tanto el lente cristalino como la retina" enfatizó la optometrista Madeline Romeu, entrevistada para este artículo.
Durante un eclipse solar o durante un atardecer, el interés se dirige al Sol y los observadores se descuidan, prolongando su observación directa.
Para apoyar el disfrute sano, se enfatiza el uso de filtros solares certificados y la observación indirecta, por proyección y televisión .
A menudo los niños pequeños se dañan los ojos al jugar con lentes oscuros plásticos o lentes de juguetes, que no ofrecen protección contra los rayos UVA y UVB.
Al oscurecer, los lentes provocan la dilatación del iris, paso que permite una mayor entrada de radiación.
La luz reflejada por la arena de la playa empeora la situación. Por ello siempre se debe verificar la protección a estas dos tipos de onda y no exponerse al daño. Las indicaciones, hoy en día, se encuentran en calcomanías sobre los productos.
Un informe del Diario ABC de Paraguay señaló que es preciso proteger los ojos, de la misma manera que se cuida la piel con bloqueador solar. Los anteojos ahumados son un elemento necesario, pero ante todo es preciso asegurarse de que los cristales cumplen con la función de aminorar el impacto de los rayos solares. Es preferible hacerlo con garantía, ya que los que se consiguen en la calle son invariablemente falsificados y en el peor de los casos pueden causar daños a la visión.
Una de las alternativas para combatir el daño que causan los rayos ultravioletas son los lentes de sol con un sistema patentado que posee la habilidad de cambiar de claro a oscuro con un proceso conocido como foto-cromática. Acércate a la clínica u óptica más cercana y encontrarás más información sobre este sistema.
Ojos protegidos, ojos sanos
La acumulación de los años exponiéndonos al sol, produce cataratas y daños en la retina.