LIBROS CON el autógrafo de personajes históricos, biblias antiquísimas y rarezas publicadas en siglos pasados son algunas de las piezas que ofrecen las librerías de viejo mexicanas, una tradición que resiste al embate tecnológico.
En las calles del centro de la capital mexicana se encuentran alrededor de veinte de estas librerías, las cuales también ofrecen una variedad en ediciones y temas.
A ellas acuden médicos, abogados, botánicos, geógrafos e historiadores, entre otros, en busca de joyas bibliográficas.
Algunos de estos "buzos" han hallado libros con el autógrafo de José María Morelos y Pavón, uno de los héroes de la guerra de Independencia de México de España.
A mediados del siglo pasado existían en ciudad de México numerosos vendedores de libros usados que tenían su ubicación especialmente en las calles del centro, donde también había librerías de novedades e imprentas.
Mercurio López Casillas cuenta a EFE que su padre Ubaldo López Barrientos fue uno de los pioneros de esta tradición en México.
"Mi papá empezó a vender sus propios libros en la calle de República de El Salvador (en el centro capitalino), apenas contaba con 20 títulos", dice López Casillas.
Con los años fue adquiriendo experiencia y más volúmenes y le enseñó ese oficio a sus trece hijos.
"Pero sobre todo nos enseñó el valor de las primeras ediciones, las ediciones numeradas, los empastados en cuero con dorados y repujados, los títulos con autógrafos y las joyas antiguas. Por eso diez de nosotros somos libreros", dice.
La librería Bibliofilia, propiedad de López, ubicada en la calle de Donceles, se especializa en libros antiguos y ediciones agotadas, y algunos de sus títulos datan del siglo XVI.
Posee piezas como "El libro rojo" escrito en 1869 por el novelista Vicente Riva Palacio. Cuenta también con una Biblia del siglo XVI.