Tom Cruise amenaza con demandar a la revista National Enquirer por sus nuevas alegaciones acerca de su separación de Katie Holmes.
Una fuente dijo a la publicación que Suri no es hija biológica del astro de “Misión Imposible”, y él teme que la niña, cuando sea grande, quiera someterse a un examen de ADN para confirmar su paternidad.
Sobre esas nuevas acusaciones, el abogado del actor, Bert Fields, asegura que su cliente está furioso e indignado, por lo que planea tomar serias medidas legales en contra del tabloide por la irresponsabilidad de sus falsas noticias.
Sin temor, la revista todavía publica los nombres de los posibles padres biológicos de la niña de seis años: Josh Hartnett, Joshua Jackson, Chris Klein, e incluso el fallecido fundador de la cienciología, L. Ron Hubbard.
Mientras esto se especula, la actriz estadounidense Katie Holmes, separada de Cruise, está enfocada en seguir con su carrera en la actuación, tanto así, que interpretará este otoño, en “Dead Accounts”, a una treintañera que vive con sus padres y cuya vida da un vuelco con el retorno de su hermano a la ciudad en extrañas circunstancias.
La dramaturga, Theresa Rebeck, ha afirmado que siente un "hormigueo placentero" por la participación de Katie en la obra, que se estrenará en el teatro Music Box de Nueva York, donde vive con su hija Suri.
Katie es la única estrella confirmada para la obra, que será dirigida por Jack O'Brien, tres veces ganador de un premio Tony.
La ex mujer de Tom Cruise debutó en Broadway en 2008 junto con John Lithgow, Dianne Wiest y Patrick Wilson en la obra de Arthur Miller.