Parece ser que los amigos de Zac Efron no piensan que el día en que fue golpeado por un grupo de hombres estuviera yendo a comprar sushi, sino que temen que pueda estar enganchado de nuevo a las drogas, o moviéndose por ambientes poco recomendables.
Los amigos del actor piensan que es muy raro que Zac estuviera por esa zona de Los Ángeles con su guardaespaldas a esas horas solo por comprar sushi. Además, tampoco están muy seguros de que el acompañante del actor, su guardaespaldas, sea una buena influencia para él.