No valió que Ozzy hiciera sus apariciones bien comentadas y humorísticas, pues no llenó el Figali Convention Center.
Su locura fue solo para los verdaderos roqueros, quienes revivieron la “era negra” del “rock” y el “heavy”, preparados para cantar éxitos de Black Sabbath y los temas como solista.
A las 9:25 p.m., el “Príncipe de las tinieblas” hizo su aparición con una gabardina y vestido todo de negro y corriendo de un extremo a otro del escenario, como tratando de asustar al público.
Arrancó con “Bark at the moon”, luego “Let me hear you Scream”.
Un momento esperado fue la interpretación de “Mr. Crowley”, cuyo contenido oscuro extasió a los prsentes, que respondieron con las manos arriba, mientras Ozzy los bañaba con agua a presión.
Otros éxitos cantados fueron: I Don´t Know, Fairies Wear Boots y War Pigs de (BS), Suicide Solution, Road to Nowhere, Shot In The Dark, entre otras.
El británico no maldijo con la frecuencia con que acostumbra y mantuvo animado al público como todo un profesional. Agradeció y tomó la bandera tricolor con respeto, luego cerró el “show” con “Crazy Train” y “Paranoid”.